Conversaciones filtradas sugieren que un condado estadounidense no identificado pagó 1 millón de dólares a una banda de extorsión
Una transcripción filtrada y materiales de respaldo sugieren que un condado estadounidense no identificado pagó 1 millón de dólares a un grupo de extorsión después de que los delincuentes afirmaran ha...
Una transcripción filtrada y materiales de respaldo sugieren que un condado estadounidense no identificado pagó 1 millón de dólares a un grupo de extorsión después de que los delincuentes afirmaran haber robado más de 2 TB de datos. El episodio, descrito en un estudio de caso de inteligencia sobre amenazas, plantea preguntas conocidas sobre si los pagos de rescate realmente reducen el riesgo o simplemente compran una promesa no verificada.
Según el informe, el grupo responsable de la operación, que se hace llamar Kairos, exigió inicialmente 3 millones de dólares. Las negociaciones se prolongaron durante varias semanas: los funcionarios del condado afirmaron que no podían pagar la cifra inicial y respondieron con ofertas que aumentaron de 100.000 a 255.000 y, posteriormente, a 430.000 dólares. Finalmente, las partes acordaron el pago de 1 millón de dólares en bitcoines.
Qué pidió el condado
La transcripción sugiere que la agencia pública buscaba algo más que una garantía verbal a cambio del pago. Solicitó:
- pruebas de que los datos robados habían sido eliminados
- una lista completa de los archivos sustraídos
- una explicación de cómo obtuvieron acceso los atacantes
Kairos afirmó que proporcionaría una lista de muestra de los archivos y aseguró que había entrado en la red mediante fuerza bruta. El grupo también compartió lo que describió como pruebas de la eliminación y prometió no vender los datos ni volver a atacar a la víctima.
Sin embargo, el investigador responsable del análisis señaló que no había ninguna forma independiente de confirmar la eliminación del material robado. Esta limitación es una de las razones por las que los organismos encargados de hacer cumplir la ley advierten reiteradamente a las víctimas que los pagos de rescate no garantizan la recuperación de los datos ni evitan filtraciones posteriores.
La posible víctima sigue sin estar clara
El informe no identifica directamente al condado, pero una pista apunta a Ohio: uno de los archivos del supuesto material robado hacía referencia a Dublin, una ciudad que se extiende por varios condados del estado. Los hallazgos también coinciden en el tiempo con una divulgación pública del condado de Union, Ohio, que informó haber sufrido una intrusión relacionada con ransomware en mayo de 2025 en la que se vieron involucrados datos personales y confidenciales.
Hasta el momento, los funcionarios no han confirmado si el condado de Union es la entidad mencionada en los registros filtrados de la negociación. El FBI declinó hacer comentarios, y el informe advierte que el incidente podría no haber involucrado ransomware tradicional, ya que no se identificó ningún descifrador ni herramienta de cifrado.
El caso pone de relieve las difíciles decisiones a las que se enfrentan los organismos públicos cuando quedan expuestos datos confidenciales y los atacantes imponen las condiciones.
