Investigadores afirman que una campaña de ransomware impulsada por un LLM mostró un nuevo nivel de automatización
Los investigadores de amenazas de Sysdig han descrito lo que, según afirman, es la primera operación de ransomware documentada en la que un modelo de lenguaje de gran tamaño, en lugar de un operador h...
Los investigadores de amenazas de Sysdig han descrito lo que, según afirman, es la primera operación de ransomware documentada en la que un modelo de lenguaje de gran tamaño, en lugar de un operador humano, gestionó toda la cadena de ataque desde el acceso inicial hasta la destrucción de datos y la extorsión.
La campaña, que la empresa rastrea como JadePuffer, comenzó presuntamente con la explotación de CVE-2025-3248 en una instancia de Langflow expuesta a Internet. Esta vulnerabilidad se debe a la ausencia de autenticación, lo que puede permitir a atacantes remotos ejecutar código Python arbitrario en el host. A partir de ahí, el intruso automatizado analizó el entorno en busca de secretos, incluidas credenciales de la nube, claves de API, monederos de criptomonedas y credenciales de bases de datos.
Selección de objetivos y persistencia automatizadas
Según Sysdig, el flujo de trabajo similar al de un malware mostró indicios de razonamiento y planificación de tareas generados por un LLM, incluidos pasos narrados por el propio sistema y reintentos rápidos cuando las acciones fallaban. En un ejemplo citado por los investigadores, el sistema pasó de un intento fallido de inicio de sesión a una solución alternativa exitosa en poco más de medio minuto.
La campaña también estableció persistencia mediante la adición de una tarea programada para contactar con una infraestructura controlada por el atacante cada 30 minutos. Sysdig afirmó que el actor se desplazó después a otro servidor de producción expuesto que alojaba MySQL y Alibaba Nacos, una plataforma de descubrimiento de servicios y configuración utilizada en entornos de nube.
En ese sistema, el intruso utilizó acceso de root a la base de datos y después atacó Nacos por varias vías, entre ellas una vulnerabilidad de omisión de autorización y un token web JSON falsificado generado con la clave de firma predeterminada. Los investigadores afirmaron que el atacante también insertó una cuenta de administrador con puerta trasera en la base de datos de Nacos.
Cifrado y extorsión
Sysdig afirmó que la operación cifró 1.342 registros de configuración de Nacos mediante la función de cifrado AES de MySQL y generó una nota de rescate, una dirección de Bitcoin y un contacto de Proton Mail. La nota afirmaba que los datos de los clientes y la información personal habían sido cifrados.
Los investigadores advirtieron que la recuperación podría ser imposible incluso si la víctima pagara, porque, según los informes, el proceso automatizado eliminó los datos a nivel de esquema sin conservar copias de seguridad utilizables.
Sysdig instó a los defensores a aplicar parches a Langflow para corregir CVE-2025-3248, evitar exponer servicios de ejecución de código a Internet, mantener Nacos fuera de las redes accesibles públicamente, sustituir las claves de firma predeterminadas y eliminar las claves de API de proveedores y las credenciales de la nube de los entornos de orquestación de IA.
Aunque las técnicas utilizadas en el incidente no fueron especialmente novedosas, Sysdig afirmó que la importancia del caso radica en cómo un LLM las combinó en un flujo de trabajo completo de ransomware contra sistemas expuestos a Internet que no habían recibido el mantenimiento adecuado.
