Sainsbury's planea ampliar el uso del reconocimiento facial para combatir los hurtos
Sainsbury's, la segunda mayor cadena de supermercados del Reino Unido, se prepara para ampliar el uso de tecnología de reconocimiento facial en sus tiendas como parte de sus esfuerzos para reducir los...
Sainsbury's, la segunda mayor cadena de supermercados del Reino Unido, se prepara para ampliar el uso de tecnología de reconocimiento facial en sus tiendas como parte de sus esfuerzos para reducir los hurtos. La medida ha suscitado críticas por parte de defensores de la privacidad, quienes sostienen que el sistema plantea serias preocupaciones sobre la vigilancia y las identificaciones erróneas.
El minorista probó por primera vez la tecnología en sus establecimientos de Sydenham y Bath Oldfield Park en septiembre del año pasado, antes de extenderla a otros locales de Londres a principios de 2026. Según Sainsbury's, más de 55 tiendas ya utilizan el sistema, y está previsto aumentar esa cifra hasta 200 para finales de 2026.
Cómo se utiliza el sistema
La plataforma de reconocimiento facial es suministrada por Facewatch, que también cuenta entre sus clientes con Budgens, Costcutter, Southern Co-op, Spar, B&M y Sports Direct. Sainsbury's ha afirmado que la tecnología ha ayudado a identificar a infractores reincidentes, y asegura que el 90 % de las personas señaladas por el sistema no regresaron a la tienda.
El grupo defensor de la privacidad Big Brother Watch describió el despliegue como uno de los mayores ejemplos de uso del reconocimiento facial en tiempo real en el Reino Unido y afirmó que podría tener importantes implicaciones para los derechos de privacidad de los compradores. La organización ha animado a los clientes a llevar su negocio a otra parte.
Preocupación por los errores y las acusaciones falsas
Los activistas afirman que siguen recibiendo testimonios de personas que creen haber sido identificadas erróneamente por herramientas de reconocimiento facial. Silkie Carlo, directora de Big Brother Watch, declaró que el grupo había recibido informes de compradores que buscaban ayuda tras supuestos errores del sistema.
Un incidente ampliamente difundido tuvo lugar en una tienda de Sainsbury's en Elephant and Castle, Londres, donde al parecer se pidió a un cliente que abandonara el establecimiento después de que el personal actuara a raíz de una alerta vinculada a otra persona incluida en una lista de vigilancia. La persona afirmó que el incidente había sido humillante. Sainsbury's se disculpó posteriormente y declaró que el problema se debió a que el personal actuó contra la persona equivocada, además de prometer formación adicional.
Las fuerzas policiales británicas también están adoptando cada vez más el reconocimiento facial, pese al debate que continúa sobre los sesgos, la precisión y el equilibrio entre la seguridad y las libertades civiles.
