España detiene a un hombre sospechoso de tener vínculos con grupos hacktivistas prorrusos

La Policía Nacional española ha detenido en Palencia a un hombre al que se cree relacionado con los colectivos hacktivistas prorrusos CyberArmy of Russia Reborn (CARR) y Z-Pentest. Las autoridades afi...

La Policía Nacional española ha detenido en Palencia a un hombre al que se cree que apoyaba a los colectivos hacktivistas prorrusos CyberArmy of Russia Reborn (CARR) y Z-Pentest. Las autoridades afirman que el caso forma parte de una investigación más amplia sobre actividades en línea asociadas con grupos relacionados con ataques disruptivos en Europa y Estados Unidos.

Apoyo a un presunto operador de CARR

Según la policía, el sospechoso está acusado de proporcionar ayuda logística y operativa a un hacker ucraniano que supuestamente trabajaba con CARR. Los investigadores también señalan que intentó organizar el traslado del hacker a Rusia a través de Polonia y Bielorrusia. Además, se sospecha que el hombre utilizaba servicios de mensajería cifrada para mantenerse en contacto con otros miembros de la red y ayudar en sus actividades.

La policía declaró que el sospechoso también podría haber participado en operaciones atribuidas a NoName057(16), otro grupo prorruso conocido por sus campañas en línea que promueven mensajes prorrusos y antioccidentales. Algunos de esos incidentes fueron difundidos posteriormente en sitios web centrados en la geopolítica.

La investigación comenzó tras un aviso del FBI

Las autoridades españolas iniciaron la investigación en agosto de 2025 después de recibir información del FBI. En marzo de 2026, los agentes registraron el domicilio del sospechoso e incautaron ordenadores y dispositivos de almacenamiento de criptomonedas para su análisis forense. Las autoridades también congelaron monederos digitales que, según creen, se utilizaban para recibir ganancias procedentes de actividades delictivas, incluida la venta de datos robados.

El sospechoso aún no ha sido acusado formalmente, pero la policía afirma que la investigación abarca una posible implicación en una organización terrorista, la apología del terrorismo y daños informáticos.

CARR ha sido relacionado anteriormente con ataques contra infraestructuras críticas y sistemas industriales, incluida actividad dirigida presuntamente contra objetivos de los sectores del agua, el procesamiento de alimentos y la energía. Las autoridades estadounidenses también han sancionado a presuntos miembros del grupo en casos anteriores.