Por qué la planificación de la seguridad de un evento comienza antes de abrir las puertas
Los eventos exitosos suelen depender de lo que ocurre mucho antes de que lleguen los asistentes. Los especialistas en ciberseguridad afirman que la forma más fiable de mantener un evento en marcha sin...
Los eventos exitosos suelen depender de lo que ocurre mucho antes de que lleguen los asistentes. Los especialistas en ciberseguridad afirman que la forma más fiable de mantener un evento en marcha sin problemas es planificar con antelación los riesgos digitales, utilizando inteligencia sobre amenazas y controles de seguridad por capas para reducir la probabilidad de interrupciones.
Los organizadores de eventos recurren cada vez más a herramientas conectadas para el registro, el procesamiento de pagos, la impresión de acreditaciones, las operaciones del recinto y las comunicaciones. Esta comodidad también crea más oportunidades para los atacantes. Los correos electrónicos de phishing, las cuentas de proveedores comprometidas, las credenciales robadas y el ransomware pueden interrumpir un evento si la seguridad no se integra en el proceso de planificación.
Utilizar inteligencia sobre amenazas para prepararse
La inteligencia sobre amenazas ayuda a los equipos a comprender qué tácticas tienen más probabilidades de utilizarse contra un evento o sector específico. Al revisar los patrones de ataque recientes, los equipos de seguridad pueden centrarse en las amenazas más relevantes, ya sea reforzando la protección de las cuentas, supervisando actividades de inicio de sesión sospechosas o vigilando campañas de suplantación dirigidas contra el personal y los asistentes.
La preparación también incluye comprobar a los socios externos. Las plataformas de registro, los proveedores audiovisuales, los procesadores de pagos y los sistemas del recinto pueden gestionar datos confidenciales o conectarse a redes internas. Las revisiones de seguridad, las limitaciones de acceso y unos procedimientos claros de escalado pueden reducir el riesgo de que un proveedor se convierta en el eslabón más débil.
Medidas de seguridad digital que contribuyen a un evento seguro
Exigir una autenticación sólida al personal, los contratistas y los administradores.
Limitar el acceso para que cada usuario solo pueda acceder a los sistemas que necesita.
Supervisar el correo electrónico, las cuentas y los endpoints para detectar actividades inusuales antes y durante el evento.
Probar los planes de respaldo para el registro, las comunicaciones y otros servicios críticos.
Capacitar al personal del evento para reconocer intentos de phishing e ingeniería social.
Los expertos afirman que el objetivo no es eliminar todos los riesgos, sino hacer que un evento sea lo bastante resiliente como para seguir funcionando si algo sale mal. Con la planificación adecuada, la seguridad se convierte en parte de los cimientos del evento en lugar de ser una ocurrencia tardía, lo que ayuda a los organizadores a evitar el tipo de interrupción que puede afectar por igual a los invitados, al personal y a los resultados empresariales.
